De antemano, este post no se trata precisamente sobre tecnologías de la información y menos aún sobre metodologías o enfoques novedosos (ej. aprendizaje invertido, gamificación, etc.). Tratará de resumir mis experiencias teórico-prácticas del excelentísimo Módulo VI del Diplomado en Docencia Universitaria de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, dirigido, en esta oportunidad, por el Msc. José D. Ceballos.
En el quehacer del docente, cual sea el nivel en el que este se desempeñe, se hace preciso otorgar al estudiante una valoración de su desempeño, una estimación de sus habilidades y competencias, una ponderación que refleje una aproximación estadística del alcance de su aprendizaje dentro de la temática trabajada.
Para esto, la literatura académica en planificación y evaluación pedagógica posee un lugar especial para la instrumentación, la cual se encargará de cumplir con la necesidad descrita en el primer párrafo. En particular, podemos citar diversos instrumentos excelentes para su uso en la docencia universitaria, no obstante, se hace preciso definir antes algunos conceptos: formación y medición.
Formación vs. Medición
Dentro del plan de evaluación de todo docente existe algo llamado los tipos de evaluación o también llamados momentos de evaluación, existen tres fundamentales:2. Formativo
3. Sumativo
El primer momento (fase diagnóstica) se enmarca, por lo general, en las primeras clases, en donde el docente emplea técnicas tales como la observación a fin de conocer las características sociales y cognitivas del grupo, determinar el grado de conocimientos previos y las expectativas.
Las que nos interesarán para este post, son las dos últimas, la formativa y la sumativa. Según Orozco (2011) se plantea que la evaluación formativa:
es la que sirve para comprobar la efectividad de los procedimientos pedagógicos y la toma de decisiones sobre estrategias que facilitan la superación y de dificultades y la corrección de errores de los estudiantes como de los docentes.
¿Sabían que algunos instrumentos podemos usarlos con fines
netamente formativos? ¡Exacto, sin colocar una ponderación! Recordemos que existen modelos pedagógicos (los cuales pueden refrescar en la siguiente presentación [pssst!... es extremadamente breve]) que nos permiten contextualizar los métodos evaluativos para una apreciación holística o integral del estudiante (ej. que tan bien expone determinado tema, qué aspectos debe corregir para hacerlo lo mejor posible y sentirse seguro de sí mismo).
A la par de esto, cita Ceballos (2017), "el estudiante también utiliza la calificación como una manera de motivarse a alcanzar mejores resultados, o incluso, competir con sus compañeros, ¿quién mas de una vez no quiso ser el mejor de su promoción?", que si bien es una postura debatible si lo analizamos bajo la óptico Freyriana, es una realidad a la cual no puede escapar el docente: hay que dar una nota. Así llega la evaluación sumativa, donde nuevamente Orozco (ídem) cita:
es la que cuantifica los resultados alcanzados por el estudiante en el proceso de aprendizaje. Determina el logro de los objetivos, efectividad del aprendizaje después que se lo ha realizado.
Es aquí donde podemos empezar a hablar de medición, la cual trata con los productos, representando un auxiliar y a la vez el cierre del proceso evaluativo. Para lograr que este proceso de medición arribe a un resultado, hay que utilizar un instrumento que sea capaz de cuantificar una serie de criterios observables en el estudiante o docente (en caso de que este último sea evaluado, por ejemplo, en cuanto a su desempeño).
Los instrumentos pueden evaluar cualitativa o cuantitativamente, es decir, o medir las cualidades del estudiante en pro de un feedback significativo, o medir las conductas observables que se asocien directamente a una serie de criterios pre-establecidos por el docente. A continuación les presento los instrumentos socializados el día de hoy 27 de enero de 2017 en nuestra clase de evaluación (serán clasificados por su naturaleza):
CUANTITATIVAS
Prueba objetiva: una de las más clásicas, también llamada comúnmente como prueba escrita, consiste en una hoja de papel o forma virtual (en caso de e-Exam) en el cual se presentan una serie de ítems que el evaluado deberá responder en un lapso de tiempo determinado. Se compone de los siguientes elementos:
- Selección simple (sólo existe un respuesta correcta entre varias otorgadas en relación a un enunciado)
- Selección múltiple (existe más de una respuesta correcta)
- Completación (el evaluado debe llenar con la palabra correcta la oración incompleta)
- Verdadero / Falso
- Apareamiento (el evaluado debe asociar correctamente un enunciado o palabra con determinada definición o gráfico)
- Ensayo breve o desarrollo (el evaluado debe responder y argumentar de forma clara y concisa sobre lo que se le pide)
Lista de Cotejo: las listas de control o de cotejo consisten en un instrumento, a menudo largo y específico, divido en áreas, que según Tapia (2011) "exigen una buena preparación por parte del observador; grandes dotes de observación y mucho tiempo, no admite matizaciones. Pueden dirigirse las observaciones y las anotaciones tanto a grupos como individualmente". Se trata simple y llanamente de dar respuestas dicotómicas (si/no) según la presencia o ausencia de un determinado número de conductas esperadas. En el hipervínculo podrán observar un ejemplo práctico, adicionalmente les dejo este:






No comments:
Post a Comment